EL OCIO COMO TRIBUTO
Por Laura González del Castillo Aranda
“El Ocio es la madre de los vicios…y a las madres se les respeta”.
Refrán popular.
Tal vez lo primero que podríamos percibir de Ocio, es que es una palabra casi desechada por el lenguaje cotidiano. Yo viví con palabras comunes que ahora mis hijos se muestran extrañados y en ocasiones hasta apenados cuando me escuchan decirlas; Mequetrefe, césped, truhán, golosinas, sandeces y algunas otras que son consideradas por las generaciones actuales como arcaísmos.
Así la frase “ya no estén de ociosos” hoy en día podría traducirse con un simple “flojos”.
Pero lo interesante del quehacer de las épocas es lo que me ha dado la pauta para escribir este artículo.
En aquel entonces, si yo andaba en patines sobre ruedas, jugábamos bebe leche o hacíamos equilibrio en la barandilla de Autos Chacho, nos exponíamos, sin lugar a duda a una reprimenda por estar de ociosos.
Hoy en día, las calles están casi vacías. Por ahí en las tardes se ve un despistado adolescente en bicicleta y como bicho raro uno que otro en ruedas o patineta.
Si pudiéramos tener ojos de rayos X, entraríamos a las viviendas para darnos cuenta de la cantidad de niños, adolescentes, adultos de todas las edades enfrente de una computadora.
Que diferente podría ser en principio la imagen de una persona tecleando y concentrado en una pantalla plana con los ojos perdidos y solo haciendo caso con monosílabos como lo hacen mis hijos.
Pero si echa un vistazo a lo que están haciendo, sin lugar a dudas mi papá podría hilar todos los anteriores “arcaísmos”:
“Que ociosidad estar con esos mequetrefes que en su foto parecen truhanes, en vez de escribir sandeces podrían salir a regar el césped o no habrá golosinas”.
Y es que en un sentido el ocio abarcaría la serie de ocupaciones en las que una persona ocupa su tiempo sin tener obligación de hacerlas. Pero en la antigüedad un poco más allá de la época de mi papá, en la antigua Grecia, el ocio era lo importante (Negocio; es el no ocio). El ocio era el tiempo de observación, específicamente “contemplación” la definía Aristóteles, asociándola a la acción que mas favorece a una felicidad duradera.
El negocio, era prosaico, como añade en su obra 'Política': "La naturaleza humana misma busca no sólo el trabajar correctamente, sino también la capacidad de emplear bien el ocio. Este as, (...) el fundamento de todo."
Pero de ese tiempo a los de mi papá y hasta la generación actual algo más ha pasado que el calentamiento global y una crisis económica tan añeja como todas las Navidades de mi edad.
Hoy en día una buen parte de las personas ingresan a Internet con el ánimo de evadirse de su vida cotidiana, permitiendo que su ocio los lleve a explorar y sentirse integrados, agrupado con una serie de fantasías que ni siquiera tiene que imaginar, con un simple teclazo y a “surfear” por Internet en busca de un universo alterno.
Messenger, Facebook, Hi 5, You Tube, adultos y jóvenes, mujeres, hombres, todos se ven muy trabajadores escudados en “trabajos” o “investigaciones”, para darse cuenta de que la palabra Ocio de los griegos sería un trabajo “extremo” ante las actuales dilaciones.
Si, efectivamente, lo que estas pensando se contrapone al sitio y la manera a través de la cual estás leyendo esto.
Esto esta escrito en una página de Internet a la cual sólo bajo el mecanismo antes descrito has podado llegar a leer. Pero eso no indica que me oponga y en este mismo mecanismo haga un llamado de “cordura” general a dejar el Ocio actual y recobrar la necesidad de salir a la noche, al sol, a leer en el parque o sentarte a meditar en la plaza fundadores, tomar un helado en san Juan o ir a comprar “un esquite a la León”.
Hoy en día, cuenta las horas de trabajo “reales”, en las cuales, parado, sentado, acostado, de lado, echando maromas o como sea te pones a resolver problemas directamente que conciernen a tu negocio o establecimiento.
¿Trabajaras, completamente las 48 horas semanales?
Bueno, aquí les pongo un esquema real de lo que puede pasar con su tiempo semanal:
168 Horas……………………………Las que tiene la semana.
-56 Horas….suponiendo que duerme 8 horas diarias
- 42 Horas….dos horas para cada alimento los 7 días
Ya para este momento nos quedan de las 168 horas de vida 70, quítale 5 horas, en que llevo, traigo, voy, es decir en transporte de un lugar a otro, nos quedan 65 horas.
65 Horas tenemos, lo correspondiente a casi tres días completos, habiendo ya trabajado, dormido, comido, bañado, transportado.
Muy bien, el ser humano en general es un ente social (lo cual no me toco a mí), pero cuánto quieres pasar en actividades con tus amigos, familia, convivíos compromisos; imprevistos y emergencias, te parece bien que de esas 65 horas le quitemos dos días completos, dos días enteros, un día completo a tu familia y otro a tus amigos, nos quedan 17 horas a la semana.
Como estamos en navidad y festivos quítale 7 horas atrás de una computadora encontrando tu alter ego o tu avatar interno.
Te quedan 10 horas a la semana para poder hacer ejercicio, en pocas palabras, una hora con 25 minutos diarios.
Sí tomamos en cuenta que la Organización Mundial para la Salud ha establecido que con realizar ejercicio 20 minutos cuatro veces a la semana o 30 minutos tres veces a la semana (de 1 hora a 1 hora y media a la semana) se obtienen los beneficios cardiovasculares del mismo.
Valga este ejercicio de contabilidad para preguntar:
¿No tienes tiempo para hacer ejercicio?
Y hablo del ejercicio porque este tiende a identificar a las personas con ciertos grupos que lo practican y esto crea una sensación de pertenencia, se goza con ese orgullo de grupo, pero sobre todo el trato personal. Hoy en día la burocratización de la vida nos hace ser un número, un cliente; estar atrás de una computadora es frío, impersonal, nadie se compromete con su teclado, ni recibe el viento en la cara a través de su pantalla.
Habrá mil razones para no querer salir de tu casa y probar un poco de frío, sol, naturaleza y realizar tu no-trabajo en el campo, pedaleando en la carretera. El punto es ser creativo e invitar a las personas que te rodean a conocer que hay tiempo para ejercitarse, para meditar, para ver las hojas de los árboles languidecer en este invierno y despertar a la vida al mismo tiempo.
Las personas son muy creativas en Photo shop, movie maker o cualquier otro programa de los de hoy, pero se les olvida darle agilidad, movilidad a su vida un poco más allá del asiento de su estancia o comedor.
La creatividad es ese tiempo libre (del cual la mayoría presume no tener) es un instrumento que infunde alegría, realización y que al final se comparte.
Nosotros hemos sugerido para el circuito Himalaya, el cual hemos realizado como entrenamiento previo a la montaña, el leer un libro por lo menos cada quince días y jugar Ajedrez. Ambos tan lejanos y relacionados al mismo tiempo con la montaña; ya que el primero nos mantiene con la capacidad de imaginar y soñar en nuestras manos y el segundo nos da la capacidad de analizar situaciones y ejercitar la mente.
Así que a partir de ahora si todo lo anterior te pareció interesante, planea y dale un giro a tus ratos de Ocio, ya que no hay nada más placentero que vivir apasionada e intensamente con el fin de alcanzar tus sueños.
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