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REFLEXION REALIZADA EN EL ANIVERSARIO DE VISE
Por Yuri Contreras Cedi
No estoy aquí para darte una solución a los problemas actuales de la vida
No estoy aquí para darte una promesa para el futuro.
No estoy aquí para darte seguridad
Simplemente estoy aquí para que estés alerta y seas consciente, es decir, para que estés aquí y ahora con toda la inseguridad que tenemos en la vida, con toda la incertidumbre que tiene la vida, con todo el peligro que tiene la vida.
La única forma de responder cuando hay más inseguridad y peligro es con conciencia
Un hombre realmente vivo siempre se sentirá inseguro. ¿Qué seguridad puede tener?
La vida no es un proceso mecánico, no puede ser segura. Es un misterio impredecible. Nadie sabe qué va pasar en el momento siguiente. Ni siquiera Dios, porque el nos da la posibilidad de decisión entre una acción y otra
No, no hay nada seguro. Este es parte de mi mensaje. No puede haber nada seguro porque una vida segura es peor que la muerte. No hay nada seguro. La vida está llena de incertidumbres, llena de sorpresas, ¡esa es su belleza! Nunca llegas a un punto en el que puedas decir. “Ahora, estoy seguro”. Cuando dices que estás seguro estás proclamando una muerte en vida.
La vida continúa con mil y una incertidumbres. Eso es libertad. No lo llames inseguridad.
Y es la libertad la que nos da la posibilidad de crecer.
Puedo entender porqué la mente llama “inseguridad” a la libertad
Si un prisionero está unos cuantos años en la cárcel, cuando llega el día de su libertad, empieza a sentirse inseguro acerca del futuro. En la cárcel todo estaba garantizado; todo era una rutina sin vida. Le servían la comida, la daban protección; no tenía miedo de pasar hambre al día siguiente y que no hubiera comida; nada de eso, todo estaba garantizado. Ahora, de repente, después de tantos años, cuando llega el carcelero y le dice, “Ahora serás puesto en libertad”, empieza a temblar. Al salir de los muros de la prisión volverá a tener incertidumbres; tendrá que volver a buscar y rebuscar; tendrá que volver a vivir en libertad.
La libertad da miedo. La gente habla de la libertad, pero tiene miedo. Y un ser humano no será un ser humano mientras siga teniendo miedo a la libertad.
La vida es incierta, la misma naturaleza de la vida es la incertidumbre. Y la persona inteligente siempre está conciente y atenta a los cambios que la vida le presenta, aprovecha la adversidad como una manera de mostrar con valentía su alegría de vivir.
La propia disposición de mantenerse en la incertidumbre es valentía. Esta disposición de estar en la incertidumbre es confianza. Una persona inteligente es aquella que permanece alerta en cualquier situación, que responde a las situaciones con todo su corazón. No es que sepa lo que va a ocurrir; no es que sepa, “si haces esto sucederá aquello”. La vida no es una ciencia; no es una cadena de causa y efecto. Cuando calientas agua hasta los 100º, se evapora, eso está garantizado. Pero en la vida real, no hay nada tan seguro como eso. Cada individuo es una libertad, una libertad desconocida. Es imposible predecirlo, imposible imaginárselo. Hay que vivir estando despiertos y con comprensión.
En principio no hay mucha diferencia entre una persona cobarde
y una valiente. La única diferencia es que el cobarde escucha
sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la
persona valiente los aparta y continúa su camino. La persona
valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos.
Cuando te adentras en las montañas del Himalaya, tienes miedo, un miedo terrible, porque nunca sabes lo que puede suceder. Abandonas el calido abrazo de tus seres queridos y tú el maravilloso clima de león dejas a un lado la orilla de la seguridad.
En cierto sentido, estabas perfectamente, pero te faltaba una cosa: la aventura.
Te emociona adentrarte en lo desconocido. El corazón empieza a latir de nuevo, estás vivo de nuevo, totalmente vivo. Todas las células de tu ser están vivas porque has aceptado el desafío de lo desconocido.
Aceptar el desafío de lo desconocido, a pesar de todos los miedos, es valentía. Los miedos están ahí pero, si sigues aceptando el reto, poco a poco, esos miedos irán desapareciendo. La experiencia de felicidad que nos produce lo desconocido, el gran éxtasis que empieza a suceder con lo desconocido, te vuelve más fuerte, te da integridad, agudiza tu inteligencia. Por primera vez, empiezas a sentir que la vida no es sólo aburrimiento, sino aventura. Después, poco a poco irán desapareciendo los miedos y siempre estarás buscando alguna aventura.
Pero, básicamente, la valentía es arriesgar lo conocido por lo desconocido, lo familiar por lo no familiar, lo cómodo por lo incómodo, una ardua peregrinación a un destino desconocido. Uno nunca sabe si será capaz de conseguirlo o no. Es apostar, y solo los que arriesgan en grande en esta vida puede hacer de su vida una leyenda.
Hoy es un día especial porque podemos compartir con ustedes la celebración de un festejo y el inicio de un reto, aventurarse a vivir su vida con valentía a pesar de la incertidumbre de hoy en día.
Vivamos con compromiso.
Vivamos demostrando cariño a nuestros seres queridos
Vivamos nuestra vida de la manera que hemos elegido honestamente, cuando vives honestamente no se puede separar mente y cuerpo y tus pensamientos forzosamente se manifiestan en acciones.
Las mentiras, la incompetencia y la inconsistencia son el atajo perfecto para una vida miserable.
Nunca es tarde para iniciar una vida plena, aprovechemos esta pequeña fiesta de aniversario para renovar nuestro compromiso de vida con nosotros mismos, un compromiso con la empresa que nos ofrece un trabajo y trato digno, es momento de dar gracias por estar vivos y activos, es momento de celebrar que vamos afrontar sin miedos grandes retos.
Les pido un aplauso para ustedes y para la vida que cada día nos forja como mejores guerreros.
Muchas gracias.
Y
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