EUDEMONIADAMENTE Por: Yuri Contreras Cedi “Los que bailan son unos locos para aquellos que no oyen la música” Refrán Popular. El asfalto, fiel aliado del sol que nos caía a plomo, derretía con sus últimos desniveles lo que quedaba de fuerza en nuestras piernas y pedaleábamos sobre nuestras jacas de carbono sin más objetivo que llegar al auto estacionado 30 kilómetros por delante. Lo más intenso de las subidas de Ibarra a León había pasado y como los borrachos los deportistas “fundidos” por el ácido láctico y la deshidrataciónsiempre dicen la verdad. -¿Si pudieras tener un deseo , que te gustaría pedir “flaca”. - Subir el Everest, ¿ Y tú, que te gustaría? - odnamerrazurcocitnalta, conteste (como podrán ver estaba un poco más deshidratado de lo habitual), pero esta bien, vamos primero por el Everest y después me toca a mí. Una hora después estábamos en la camioneta. Cinco años tres meses después estábamos en la cumbre del Everestcolocando la bandera de León, Guanajuato en todo lo alto y para no variar con nuestra añeja costumbre fundidos porácido láctico, deshidratación y la falta de oxígeno. Un sueño, un compromiso mutuo que se sello sobre la bicicleta ha terminado, no es simplemente un éxito o una cumbre, fue un ciclo de vida que a dos meses de distancia es herencia compartida. En aquél momento en la sierra de lobos como equipo sellamos nuestro compromiso, hubiéramos dicho que el alcanzar la cumbre más alta del planeta nos daría una sensación de éxito, felicidad y que por eso la propondríamos en lograr. En reciente retrospectiva, los treinta minutos que pasamos en la parte de la tierra más cercana al cielo fueronmágicos, intensos, algo un tanto lejano de lo que visualizamos en el 2004, ahora no era conquistar una montaña, con el paso del tiempo alegría y esfuerzo se transformo el compartir con la mujer que amas una vista que jamás podrá ser completamente entendida en fotografías o videos. Cuando nos miramos Laura y Yo, entre lágrimas y sin palabras, comprendimos que ese momento se convirtió de un final a un principio y que todo lo que se extendía bajo nuestros pies se convertiría era el terreno de juego. Mi mamá sin tanto choro lo podría resumir “No tienen llenadero…” Lo que se viene en nuestro nuevo ciclo de vida es más alto, más largo, donde nunca un mexicano ha pasado. La razón, ahora que estamos retomando el entrenamiento después de un par de meses de descanso, difiere de la de hace 5 años, no queremos lograr X o Y reto por alcanzar un nuevo éxito o la felicidad de un logro nuevo, queremos preservar la Eudemonia que fortuitamente encontramos durante los últimos años de una vida compartidacon entrenamientos, tristezas, alegrías, desacuerdos y recuentros, pero sobre todo cimentada sobre un Amor valiente y honesto. Eudemonia, es el nombre que asigna la filosofía occidental para un estado defelicidad sostenible o perdurable y tiene su raíz más profusa y profunda en un irrestricto AMOR a la vida y a los que haces con la misma. Una fuerza que logra cambiar tus malos hábitos y te lleva a aquellos hábitos con los cual puedes encontrar la armonía de la virtud y realización personal a través de lo que haces y con quien lo haces. Si uno piensa que lafelicidad la va a tener cuando llegue a la cumbre de cierta montaña, cuando se case con la mujerdeseada, un puesto de gobierno o tenga mucho dinero, es seguro que pronto se familiarice unocon la infelicidad. La felicidad no es objeto que se pueda comprar, encontrar o atrapar. Cuanta gente rica rodeada de lujos no esta sumida en la oscuridad de la depresión. El dinero no es malo, tampoco los títulos o los grandes logros deportivos, todo estollegará a buen puerto si es un medio para encontrar una realización personal que haga que valga la pena cada día de tu vida.