 |
| LA FAMOSA CASCADA DE HIELO EN TODO SU ESPLENDOR Y MAGNIFICENCIA |
|
| Hace una semana termine de leer un estupendo libro de José Saramago (El viaje del Elefante) en donde el mencionaba que es imposible e injusto hacer la descripción de un lugar, específicamente porque muchas veces las palabras no pueden alcanzar la magnitud de lo que se pretende compartir. Esto es lo que me sucede en estos momentos y no es tratando de describir lo que mis ojos ven y lo que mi corazón siente, sino es tratando de dar las gracias a nuestros patrocinadores, amigos, a mis hijos, conocidos y gente que quizas no conocemos, pero que nos siguen a través de la página. Aunque se que ellos jamás hacen alarde de la gran ayuda que proporcionan, no solo a nosotros, sino a sus empleados y a mucha gente, queremos hoy agradecer infinitamente a VISE, porque recibimos la noticia por medio de nuestro querido amigo Raul Cancino, quien se encarga de nuestra página web, de que ellos quieren darnos un ´extra´ al patrocinio tan valioso que ya nos habían proporcionado. Es aqui, donde las palabras no nos alcanzan para agradecerles su generosidad, su amistad y su apoyo incondicional en todo momento.
No queremos con esto minimizar la ayuda de tantas y tantas personas que nos han apoyado de muchas formas. Simplemente, como diría mi papá, esto es lo correcto, agradecerles y hacerles saber que a mi en especial me da un gusto enorme, porque Yuri ya estaba pensando en quedarse unos dos meses a trabajar en Namche Bazar o en Kathmandú ó en vender parte de nuestro equipo al finzalizar la expedición, (es en serio) para poder cubrir un bono que se les da a los sherpas que nos acompañan a la cumbre. Así que específicamente esto nos servirá para tal fin y para poder mantener contacto con todos ustedes a través de este medio. Solo podemos decir: GRACIAS AMIGOS.
No cabe duda, siempre me he sentido muy afortunada, siempre he estado segura de que la vida me ha dado más de lo que nunca imaginé y esta es otra gran prueba de eso. El tener la oportunidad de estar aquí, gracias no solo a nuestro esfuerzo, sino al respaldo de tanta gente tan querida, es uno más de los regalos tan excepcionales que me ha dado la vida. El tener a mis hijos Andrea y Cristian, que en todo momento me apoyan y toman las riendas de su vida con una responsabilidad enorme, siempre lo diré... Que afortunada soy!!
Y bien, para compartir un poco de lo que hemos vivido en estos días que no tuvimos contacto con todos ustedes, les diré que tuve por primera vez contacto con la Cascada de Hielo, que es la ruta para llegar al campamento I.
Todavía no alcanzo a digerir muy bien como calificaría esta primer caminata en la Cascada. Por una parte, para mi es como un Six Flag con todo incluído el saltar grietas, cruzar escaleras verticales, horizontales o inclinadas hacia abajo, caminar entre enormes bloques de hielo, donde todo lo que ves a tu alrededor es blanco y que hacen sentirte en la Era del Hielo. Los sonidos de este lugar tan espectacular, a mucha gente le podrían parecer espantosos, sin embargo, a mi me gustan...el crujir del hielo o el sonido de las avalanchas que constantemente caen a ambos lados de la cascada, simplemente te sumergen en un mundo con el que solo los esquimales están familiarizados.
Pero por otro lado, empezamos la caminata a las 7.30 de la mañana, y con esto de que teniamos tantas preocupaciones con lo del dinero, Yuri y yo no estabamos muy platicadores que digamos, asi que salimos sin desayunar, sin agua, etc....etc.... Cuando empezamos a caminar me sentía muy bien, pero al cabo de un rato, me vino el famoso (como que me bajo el azucar) y de ahí en adelante se convirtió todo el camino en una pesadilla para mí, ya que simplemente no podía seguir el ritmo de Yuri y lo único que quería era sentarme para descansar, hasta que llegó el momento (cuando faltaban unos 300 metros para llegar al Campo I, una hora más o menos) que yuri decidió acertadamente que nos bajáramos, ya que el camino de regreso aunque es hacia abajo, es muy demandante y más aún cuando le sumamos el sol que caía a plomo sobre la cascada.
Por supuesto, que como en otras ocasiones, hubo algunos momentos álgidos, como cuando yo quería descansar y Yuri se desesperaba, porque como dice, siempre se me ocurre detenerme en el lugar menos adecuado. En fin, el día de mañana volveremos a la Cascada de hielo, ya que dormiremos por primera vez en el Campo I, uno o dos días para ir ganando altura y estoy segura que será mucho mejor tomando las precauciones necesarias (comida y bebida).
Así que aquí estamos, deseosos de subir al primer campamento, y después de una o dos noches ahí, ir temprano al campamento II para dejar nuestro Sleeping Bag en las tiendas que el día de hoy están montando los sherpas ahí y regresarnos al Campamento Base.
Definitivamente, esta experiencia es fuerte, dura en muchos aspectos, un reto físico enorme, pero sobre todo una prueba a la resistencia mental y grandeza del espíritu humano
|