“LA MADRE DE TODAS LAS BATALLAS”
IRONMAN DE HAWAI 2003
Dr. Yuri Contreras Cedi
Kailua-Kona, Hawai. El perfil inolvidable de la lava surge debajo de las alas del avión e inmediatamente el atleta queda hipnotizado por la “Kona Coast”. Habitual testigo de las 1,700 batallas que se libran año con año en lo que se considera el “Súper Bowl” de los triatlones de larga distancia, del Ironman. Este pensamiento fluía en mi mente al descender la escalinata del avión, tan solo con pisar el suelo, la obscura lava absorbió mis dudas y apareció un raro magnetismo en mi mente; “respeta la lava, el viento y el calor porque es aquí donde habita el dios del Triatlón”.
La mayoría de los lugares de este planeta tienen horas de reunión, en los antros las 00.00, los cafés las 18:00, el malecón del Rió las 14:00 hrs., pero aquí en Kona la hora “pico” son…las 7:00 AM en la calle principal Allí Drive y todos corriendo. Cada uno tiene sus propias percepciones de lo que es estar aquí, en la capital del Ironman, pero tan solo un ejemplo; para ir a un antro en León te pones tus mejores “garras”, te rasuras, te perfumas y ya en el antro te pasas toda la noche para ver (si te va bien) de 3 a 5 muchachas realmente guapas, pero aquí, te levantas a correr, sin rasurarte ni bañarte, es mas para estar “ad hoc” es requisito casi obligatorio correr sin playera ( descartados los 98 % de los gorditos que van a los antros), pisas Allí Drive y a los quince minutos pierdes la cuenta de cuantas triatletas guapas te encuentras corriendo a la vez, no es posible, es una tras otra, tan solo me quedó pararme voltear al cielo y con lágrimas en los ojos decir “ Dios, gracias, que bueno que soy divorciado, si sabes lo que haces”, no hay evento deportivo en el MUNDO, que tanga tantas mujeres guapas por metro cuadrado.
A las 8: 30 todos los días en la playa del puerto de Kahilua-Kona se realiza la hora del “amigo”, por una nadada de 30 minutos te regalan otra igual, es el punto de reunión de los triatletas de los 47 países participantes. El sumergirse en estas cálidas aguas es todo un sueño, es transportarse a otro mundo, la claridad , el azul turquesa que engalana cada brazada el fondo lleno corales y peces multicolores que no se asustan con los triatletas sublima hasta con la mente mas fría e inunda el corazón de ese aire que tanta falta hace a los pulmones. Las boyas del recorrido se ven tan lejos que quieren perderse en la curvatura del horizonte, pero son tan solo mil ochocientos metros de ida, otros 400 a la derecha y el regreso igual, formando un mágico cuadrángulo que es tan solo el inicio de la batalla. La bicicleta se desarrolla en un complicado trayecto a lo largo de la costa de la Isla grande de a través de la sinuosa carretera de la Reina Kaahumanu cruzando los aterradores y desgastantes campos de lava que van a proyectar los 40 grados centígrados exactamente el sentido contrario al sol formando un infernal sándwich entre el piso y el cielo, ahumando el cuerpo de los triatletas que quedan en medio.. Recorrido lleno de columpios que presenta en el kilómetro 60 una subida como el de la sierra de lobos y con aire e contra. .Pero el verdadero infierno se suelta en el maratón, iniciando en el tan mencionado Allí Drive regresando hacia la carretera de la reina K. y llegar al “hoyo maldito” el laboratorio de energía (paradoja) que se abre en el kilómetro 28 y engulle las últimas fuerzas. Ante esto mi única defensa es que me han mandado al infierno muchas veces (y siempre regreso) algunos otros como mi indecisa amiga “perita en dulce” piensan que soy el mismo diablo, así que espero que esa aclimatación sea suficiente. El cuerpo es una olla de presión que solo espera el cañonazo de salida para que vaya armonizando ante la invencible naturaleza, en una sublimación del ejercicio hacia en rencuentro personal, el resurgimiento de las cenizas hacia esa ave fénix que todos llevamos adentro y que no sale de un día para otro, se trabaja con paciencia, voluntad y valor para quemar en el pavimento las capas de piel vieja que cargan las costras de malos recuerdos y aflicción para destruirlas en acción, moviéndose, cumpliendo cada reto con pundonor y sin cerrar los ojos, gozar de ese par de nuevas alas que aparecen después de este tipo de competencias, alas que no son imaginación, son demostraciones propias de que todo es posible "anything is possible" el dicho de guerra de esta edición del Ironman. Grabado está cada detalle en mi mente con sudor y sangre de lo que fue la memorable batalla, la madre de todas las madrizas; Ironman Hawai. Así que listos para acompañarme el próximo miércoles y que estas lecturas puedan sembrar en ustedes la necesidad de encontrar en el ejercicio ese lugar en donde les esperen un par de alas nuevas que los llevarán a conquistar el mas intenso y recóndito de sus sueños; vivir felices, con honor y libertad.
Ironman de Hawai 2ª parte
Kaliua-Kona, Hawai, 18 de Octubre. La oscuridad tiende su terso y misterioso manto sobre un mar que se escucha calmo. Son las 4 de la mañana, lejos esta el tiempo para que aparezca la luz, pero el amanecer ya llegó a la mente y alma de los 1649 atletas que hacen los últimos preparativos para enfrentar uno de los días más memorables de sus vidas puede ser la única oportunidad de estar en Hawai en toda la vida.
El angosto pasillo que lleva a los triatletas al mar queda repleto de diferentes colores de piel, complexiones y creencias pero todos los presentes tenemos un mismo credo; hemos sacrificado, hemos pasado por hordas de dolor en los entrenamientos, estamos listos. La frecuencia cardiaca se incrementa aun sin mover un músculo y afloran esos recovecos de la conducta humana en donde los primeros pensamientos de “sabotaje” pasan como comerciales; “y si no termino”, “ y si se poncha la bici” “debería haber entrenado mas”, se quiere aparecer el único y peor enemigo del éxito; Uno mismo.
Los demonios hacen su baile continuo y de paso dan un empujoncito a la vejiga que se muere por dar un último grito y como canta Molotov “tengo ganas de….pero no se abre la bragueta”. La entrada al mar baja la presión trasuretral ¿será lo mismo con el resto de los 1600 triatletas?, más vale que no trague agua al inicio.
BOOM, con el cañón se van los malos pensamientos, dos minutos antes de las siete la salida toma por sorpresa a los charales multicolores que nos aglutinamos persiguiendo un sueño, algunos ganar la competencia otros mejorar su tiempo, otros terminar, porque finalmente en la cuna del Ironman ganar es terminar y terminar es ganar. El áureo refleja en la superficie su rojo manto que deslumbra el horizonte. Yo he empezado a la izquierda, fuera de los nadadores rápidos para evitar una madrina tumultuaria y perder los googles, la gorra o de plano el nock out
Nadar en mar es una combinación de buena orientación para nadar cerca de las boyas y en línea recta, echarle los menos metros innecesarios, saber nadar en grupo y dentro de éste tener ritmo. Mientras Jan Sibbersen nadador ex-olímpico luchaba por romper el record en los 3.9 Km. cada uno de nosotros luchaba en cada brazada por encontrar su propio espacio en la gigantesca lata de sardinas ambulantes que se alargaban dejando una estela de horas de entrenamiento y un sin fin de zapes.
En una de esas me encontré en un desafortunado “duelo” de cocos con senda gringa, al unísono nos paramos e intercambiamos sendos ladridos que finalmente los dos entendimos como “hasta para allá Güey”. Inmediatamente me brincaba en la mente la frase de Mark Allen, uno de los gurús del Ironman; “No hay carreras perfectas, pero se pueden hacer perfectas”.
En las competencias forzosamente algo va a salir diferente a como lo pensábamos, lo importante es el poder de aceptación y adaptación a que eso pase. Así que el incidente lo envié rápidamente al archivo muerto.
El mencionado alemán salio en primer lugar con 46; 50, sin embargo cabe mencionar que la posición final que ocupo fue el lugar 124, con lo cual se demuestra que una buena natación es necesaria pero es tan solo el “aperitivo” de lo que es un Ironman. Monica Caplan fue la primera mujer en salir el agua en un tiempo de 50;28. El grupo de monstruos sagrados que mes con mes salen en las revistas especializadas salieron entre los 51 y 53 minutos a partir de de ahí el resto de los mortales dentro los cuales destacan Bill Bell de 80 años que salió del agua en 1 hora 38 min, el equipo Hoyt, formado por el papá Dick de 63 años que emergió del agua arrastrando la balsa que llevaba a su hijo Rick de 39 años y que padece de parálisis cerebral, salieron en 2 hr y 09 minutos para inmediatamente cargarlo en brazos durante la transición y empezar a pedalear llevando como escudo el orgullo de la familia y un padre que no se somete ni subyuga ante la diferencia de su hijo.
El Ironman no es la competencia por si misma ni querer demostrar a los demás la propia capacidad física, es una forma de combatir la adversidad. El querer hacer un Ironman no es una carrera es una actitud de vida que gira en torno a la pasión, valor, voluntad y determinación. La edad y el tiempo es circunstancial bajo los parámetro del ejercicio intenso, nos empuja a encontrar la forma para encontrar nuestros límites y empujarlos un poco mas allá.
Así salí del agua, el único nadador de Ironman que no entrena nadando sino remando, rebautizado por mi propio espíritu de búsqueda, con mas ganas que nunca de subirme no solo a la bicicleta si no a la vida misma, levantando la cara al sol y perderme en el fragor de la lucha por ser feliz
Esa es la natación del Ironman, esa que tú puedes empezar a entrenar hoy si decides que quieres encontrar por este medio un sentido de vida una herramienta de voluntad que va hacer temblar a todos aquellos que te encaren con falsedades y mentiras, tú que me estas leyendo y sientes que tu sangre hierve y tu corazón se agita, tú eres un Ironman en vida y cuando te decidas y te apliques a limpiar tus miedos en esos 3.9 Km. de vida, que se cuiden de ti, porque nada te detendrá en esta vida.
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