LA PAZ SEA CONTIGO
“De tener que tratar a pacientes pobres o ricos, prefiero atender a los ricos , por lo menos éstos ya han entendido que los problemas no se resuelven con dinero”.
SIGMUND FREUD
Por Yuri Contreras Cedi
El destello de una ilusión de vida se muestra en el horizonte; en menos de veinticuatro horas podremos tener una acción compartida de actividad deportiva bajo el cálido manto de la esperanza por un cambio. Sin retórica ni Sofistas que cobren por su radical doctrina enlazaremos nuestras ilusiones mientras corremos o caminamos con la carga de alegrías y penas a cuestas, por la gloriosa pista del parque metropolitano.
Les contaré un cuento que nos ayudará a preparar la mochila para nuestro gran evento:
“Había una vez un hombre en el antiguo oriente que había sido muy exitoso y gozaba de una gran riqueza, pero entre más poseía mas angustiado se sentía y no encontraba paz mental. Fue de un sabio a otro y todos le daban diferentes consejos y ninguno servía.
Finalmente desesperado salió en busca del anhelado sueño en su hermoso caballo y en un pequeño pueblo escondido en las montañas encontró a un sabio que los Sufies conocían como Mulla Nasruddim.
-¿Puedes ayudarme alcanzar la paz mental?
Mulla dijo:
-¿Ayudarte?, Yo te la puedo dar.
El hombre rico dudó, había estado con todo tipo de sabios y le habían dado consejos: ten disciplina, ejerce caridad, ayuda a los pobres, construye hospitales, esto y aquello. Todo lo he hecho y no tengo paz mental, en realidad tengo más problemas y este hombre dice que él me la puede dar.
Mulla le comento: Es muy sencillo bájate del caballo.
El hombre rico se bajo del caballo sujetando una bolsa contra su corazón.
Mulla pregunto:- ¿Qué llevas en esa bolsa?
-Son preciosos diamantes, pero si me das esa paz, te los daré.
Antes de que se diera cuenta de lo que estaba sucediendo Mulla le arrebató la bolsa y salió corriendo.
El hombre rico quedó pasmado y trataba de perseguirle, pero no había corrido en toda su vida, estaba gordo y sin agilidad alguna. Gritaba y resoplaba mientras caían lágrimas por sus mejillas.
-¡Me ha engañado totalmente, este hombre me ha quitado los ahorros de toda mi vida!.
Gritaba por el pueblo donde todos al pasar lo veían y reían.
-Sois unos tontos, me acaban de robar y no lo agarran.
Los habitantes decían: es el sabio del pueblo, no es ladrón, es un hombre muy sabio.
Mulla se paró justo donde todo había comenzado, al lado del caballo del rico el cuál llegó después de un buen tiempo llorando y gritando.
Mulla le dijo – Toma la bolsa.
El hombre rico se la arrebató y se la apretó contra el corazón.
-¿Qué sientes? Le dijo el Mulla -¿Tienes paz mental?
El hombre rico dijo- Sí, siento mucha paz, eres un hombre extraño y mas extraños tus métodos.
-No son métodos extraños –dijo el Mulla- es matemática pura. Empiezas a dar por sentado todo lo que tienes y sólo necesitas que te den una oportunidad de perderlo para que te des cuenta inmediatamente de lo que has perdido. No has ganado nada nuevo, es la misma bolsa que tenías antes sin paz mental. Ahora tienes la bolsa junto a tu corazón y puedes ver lo tranquilo que estás. Vete a casa y no te preocupes de la gente.”
Con el ejemplo anterior no deberíamos darnos el lujo de que la vida nos arrebate el más preciado tesoro que tenemos; La Salud.
De está manera queremos que tu amig@ lector inicies un proyecto de activación física junto con nosotros, que compartamos un espacio de entrenamiento y convivencia y en silencio nos comprometamos a darle un nuevo sesgo y esperanza a la vida.
Esto que puede sonar a palabrería lo he constado por lo menos 7 veces, las mismas que he estado escalando en la cordillera del Himalaya. Uno sale del país, se sumerge en una aventura en donde día a día caminas por un estrecho filo entre alegría y muerte, días que cambian tu vida para siempre y al llegar un tiempo después te das cuenta los giros tan intensos que ha dado tu vida y sin embargo, el mundo que dejaste sigue sentado en el mismo lugar, persiguiendo miércoles y domingo un melate que no ha de llegar y soñando cambios de estilo de vida en las pausas comerciales de una programación que solo te hace estar al pendiente de otras vidas.
Ahora te queremos ayudar desinteresadamente, no hay truco ni letras chiquitas, te invitamos a que juntos carguemos nuestras mochilas de ilusiones, sueños y futuras alegrías y nos movamos para alcanzar cada quien su pedazo de cumbre en esta vida.
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