Dr. House; La mujer no decidió comer Kosher, fue directamente al judaísmo jasídico a las reglas estrictas. Se convirtió en Masoquista.
Dr. Kutner; No le gustaba su vida y la cambio.
Dr. House; La gente no cambia. Quizá lo deseen o lo necesiten pero…
Dr.Kutner; Taub, dejó una exitosa carrera como cirujano plástico por este trabajo. ¿Significa que tiene porfiria?
Dr. House; Cambio de trabajo para salvar su matrimonio. Para evitar el cambio.
Dr. Taub; Tiene razón. No elijes estar loco sin antes estar loco.
Diálogo del capitulo “No cambies nunca”, cuarta temporada
Dr. House.
PUNAH PUNAS CARVITA-CARVANANAM
El nombre del artículo pareciera sacado de una de las más recientes porras inventadas para los pumas de la UNAM, no es así, pero si es una oración que puede ser usada como fotografía de nuestra cotidiana realidad.
Su significado: UNA Y OTRA VEZ MASTICAR LO YA MASTICADO (SRIMAD BHAGAVATAM CANTO 7 CAPITULO 5, VERSO 30. -SB 7.5.30-).
Durante las últimas semanas hemos referido en nuestras conferencias, charlas y artículos la palabra CAMBIO como el eje donde se ha de mover el engranaje para conseguir lo que soñamos.
Las montañas parecen inamovibles y perpetuas, pero a cada minuto sus glaciares se deslizan, sus grietas de abren y cierran e incluso la montaña “Diosa Madre del mundo” traducción del sánscrito Chomolungma con que se denomina el Everest crece su cima a través de los años, ahora algunos aceptan que paso de 8,848 metros sobre el nivel del mar a 8,850 metros en el paso de los últimas décadas.
Por supuesto que el cambio en el ser humano no tiene discusión alguna, nacemos, crecemos, envejecemos y morimos. En ese trayecto podemos seguir aprendiendo o quedarnos estancados, todo esto a grandes rasgos.
Pero lo que nos ocupa en esta ocasión es saber si de verdad quieres un cambio para el año que entra o seguir masticando lo ya masticado.
Y es que el ser humano es un ser de costumbres, la rutina cotidiana nos hace sentirnos seguros en un entorno cambiante y nos proporciona la idea de circunstancias permanentes en un mundo cambiante.
Lo más interesante del asunto es que las costumbres que tenemos están directamente ligadas a nuestros hábitos de pensamientos.
Así que nuestros hábitos cotidianos son en gran parte un reflejo de nuestras creencias de nuestra filosofía de vida.
Y es aquí donde yacen de antemano nuestros propósitos de año nuevo. Queremos darle un sesgo nuevo a la vida y que se nos presente esa segunda oportunidad tan requerida.
Dejar de fumar. Bajar de Peso. Hacer ejercicio por citar los más trillados.
Ser mejor padre, madre, hermano, hijo ó de plano mejor ser humano.
El noble intento no deja de ser un intento fallido si no hay cimientos de antemano.
Y no me refiero a que no sepamos la metodología para conseguir lo que deseamos, hoy en día por Internet casi toda la información esta al alcancé de la mano, el problema es que las circunstancias que rodean nuestras vidas generalmente suelen ser más poderosas y sucumbimos a corto o mediano plazo hacia el impulso de caer en los malos hábitos.
Los malos hábitos son fáciles de adquirir pero difíciles de abandonar.
Los bueno hábitos son difíciles mas difíciles de adquirir pero fáciles de abandonar.
Así que es fácil entender que si de verdad queremos realizar un cambio de hábito habrá que pensar más allá de un cambio de actitud y profundizar hasta nuestra filosofía de vida.
Lo interesante es plantearse primeramente: ¿Tienes una filosofía de vida? Ó vives alternando tus creencias acorde a lo que más te conviene.
Si tienes en tu pensamiento que requieres un “cambio” sea un elemento común como el que había señalado “el bajar de peso”, es que tienes el sentimiento profundo de que “algo esta equivocado”.
Existe una incongruencia en algún aspecto de tu vida que llega hasta el hartazgo generalizado de tu persona y te urge un cambio de costumbres y hábitos.
En las primeras páginas del Bhagavad Gita, un bello tratado hindú de donde tome el nombre del artículo, Arjuna, Arjuna, que en realidad representa el alma de los hombres, se muestra atrapado por la tristeza y la desesperación: “ En la noche oscura de mi alma no hay más que oscuridad. En mi quebranto no veo el camino a la virtud”.
En este estado de crisis, los caminos seguidos por el individuo que tiene una filosofía de vida y el hombre común se separan. Estos últimos se imbuyen en una sensación de angustia y neurosis colectiva teniendo refugio en sus actividades y vicios cotidianos por más que piden hacerlos.
Las personas que tiene muy claro cuales son sus principios morales de vida, creencias y lealtades, ven en la situación de desesperanza una oportunidad para probar su templanza y que ceda la angustia, como el guerrero que va bien preparado a afrontar una nueva batalla.
Aquí es donde el refrán común de que en la crisis se encuentran las oportunidades tiene su sentido, desafortunadamente para unos cuantos los que cuentan con:
Principios de vida bien definidos (filosofía de vida)
Disciplina
Voluntad
Meditación
Amor
Capacidad de acción.
Puede ser que usted haya ejercido en alguna forma u otra casi todos los rubros, pero casi podría apostar que de todos los anteriormente mencionados el menos practicado por la mayoría es el que mejor resultado da en casos de crisis externas;
La meditación.
El propósito de la meditación es llenar la mente con los pensamientos y sentimientos que se consideran más adecuados para crear la deseada paz. A pesar de que estos pensamientos puedan variar de una religión a otra el mecanismo básico es siempre el mismo: el contenido de la meditación es usado para que la mente alcance un estado en el cual el pensamiento se detiene.
Nosotros los católicos encontramos gran ayuda para la meditación en Jesús, encarnación de Dios y principio de vida interior. Los budistas prefieren prescindir de las palabras y de las ideas y dedicarse a la contemplación de las cosas naturales.
En general, todas las tradiciones religiosas echan mano de poemas y escrituras sagradas, en los cuales se han volcado durante años, las experiencias místicas de sus profetas y santos.
Para nosotros (Laura y Yo) el correr en la oscuridad de la madrugada y recibir el día haciendo ejercicio es el tiempo de meditación que nos da una temprana armonía de vida con el día y la capacidad de afrontar el fragor diario de batalla, que como en la montaña hay días de buen clima y hay otros de avalanchas, vendavales y perdidas materiales.
Sin lugar a duda cualquier momento y lugar de este mundo puede ser un escenario adecuado para meditar sobre tus creencias y dar gracias por lo que tienes a la mano, salud, familia y hasta en las desgracia más intensa siempre habrá algo por lo que te puedes sentir afortunado.
Si te das cuenta, lo que en estos momentos te estoy explicando trata de hacer que dejes a un lado la excretable actitud de masticar lo que ya haz masticado.
Odios, temores, rencores, complejos y frustraciones que ya viviste y sigues regresando a la boca para saborear el acre sabor de un pasado que no te deja oportunidad de vivir listo y preparado para luchar por el presente digno y diferente.
Cuando escalamos una montaña hay dos factores indispensables para poder tener éxito: Claridad y dirección. Que queremos y adonde vamos.
Con estos dos sencillos puntos puedes sentarte a meditar cuales son los principios o filosofía de vida. Te puedo asegurar que más del 80% de la gente adulta no sabe bien a bien que es lo que quiere en la vida y por ende aún menos el camino para encontrar la felicidad.
Así en la montaña como en la vida, los obstáculos no son las grietas, avalanchas o paredes de roca y hielo, el mayor obstáculo eres tú mismo, si pierdes tu noción de dirección, si no puedes distinguir entre amigos y enemigos o si cada año te propones un cambio de hábitos para acabar creyendo en tus propias excusas.
Año tras año el hombre tiende aferrarse más al pasado, como comenté anteriormente nos vence la costumbre y lo que alguna vez pudo habernos funcionado se vuelve una ciega teoría que queremos ponerla en practica de rato a rato, la repetición desplaza la creatividad.
Suelta tu pasado, si este en alguna ocasión resulto exitoso te puede volver perezoso y complaciente. Si dado el caso tu pasado fue un fracaso te vuelve indeciso y nervioso.
Por eso deja de masticar lo ya masticado y genera la energía mental y física para mantener cuerpo y mente en movimiento.
Tal vez Laura tenga razón de que soy un idealista y que nadie va ir a correr de madrugada.
Tal vez la serie de House, tenga razón de que la gente solo cambia cuando esta enferma de la mente o las circunstancias obligan un cambio para que todo se conserve igual.
O tal vez…en un remoto caso, podrá ser un buen momento para reflexionar sobre donde estas parado, ubicar con claridad tu filosofía de vida.
Tal vez, este sea el momento de empezar a meditar en tus creencias y darle dirección a tu vida.
Lo único que te puedo asegurar y no me podrás refutar, es que el tiempo pasa y no hay manera de recuperarlo.
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