LA HEROICA.
Autor Yuri Contreras Cedi.
1er. Movimiento Allegro con brío.- Como los dos acordes con los que inicia esta sinfonía maestra de Beethoven, Laura y yo nos unimos a la multicolor orquesta de corredores que eligió el verde y blanco como colores insignia para una ardua travesía.
Hace menos de un año que nos habíamos adentrado en la magia de esta competencia, pero bajo la filosofía común de llegar lo más rápido.
Ahora las metas se han cuadruplicado y nuestro lema de acción cuidadosamente ha cambiado a “no importa que tan rápido vayas sino que tan lejos llegues”.
La sinfonía empezó con el sonoro latir de tres mil corazones y un disparo, corredores, caminantes, mujeres, jóvenes, adultos, todos incluidos en la competencia realizada para festejar el recuerdo de la grandeza del hombre en comunión con la naturaleza.
Los cellos y violines se sustituyen con la algarabía de los mismos corredores; los habitantes de los poblados salen sin entender a ciencia cierta porque algunos vamos tan retrasados pero el “si se puede” se grita en todo lo alto, “van atrasito de los Kenianos”.
Ríos, piedras y lodo se convierten súbitamente en una fuente extra de convivencia y lo que en un día normal seria un “puerco” inconveniente este día es motivo de regocijo.
Que buena idea tuvo Laura de insistir en correr esta competencia y no habernos perdido el gozo de ser parte de la orquesta de corredores fundidos con la naturaleza.
Había decidido no correrla porque no ayudaba para los propósitos de nuestra próxima meta, pero un día antes Laura sugirió “Y si la corremos con las mochilas puestas”. Tal absurdo no tocaba ni por asomo mi puerta, pero como el alumno tiende a superar al maestro la flaca hizo su aportación particular a nuestro manual de “100 maneras de cómo destruir tu cuerpo”
Así en un aplomo de falsa valentía que más bien ronda la frontera del pensamiento inconexo, nos apretamos las “Summit 42”, ella con 10 kilos, yo con 12 y a sufrir sin miramientos. De aquel tímido “bat” (como le decía Picho Videgaray) de adolescencia, hoy poco queda, la leona en ascenso se despega y se crece al castigo hasta que entramos al segundo movimiento del Opus 55 y el jolgorio del grupo se convierte en:
2º Movimiento Marcia Fúnebre (Adagio assai), apenas cruzando el kilómetro doce una desviación hacia la derecha marca el inicio de la carrera donde el alegre sube y baja de las piernas del corredor que sufren con el ascenso e intenso fragor de una lucha entre caminar y seguir corriendo.
Hace tiempo que perdí de vista la mochila de Laura y solo me concentro en no dejar de mover las piernas como si estuviera corriendo, aunque la velocidad me indique que estuviera durmiendo; mi objetivo era únicamente uno: no dejar de correr todo el camino; me concentro de tal manera en esto que logro aislar el sufrimiento generalizado y el desanimo de mi obsesivo comportamiento hasta que inesperadamente nos encontramos las dos mochilas nuevamente en el camino.
Laura inicia su táctica de más vale caminar rápido que brincar en el mismo lugar y se separa en lo más álgido del camino, ganas me dan de seguir su destino pero mis piernas no dan y el corazón no se da por vencido al saber que esto es una probadita de miel de aquellos días que están por venir, en donde caminaremos con una pistola 45 sobre la sien, donde no hay gente, publico, medallas, abastecimiento bueno, ni oxígeno.
Voluntad, dolor y esfuerzo físico son recompensados con el inicio de la bajada a Comanja y el tercer movimiento de la carrera heroica es alcanzado por el destino;
3er Movimiento,Scherezo (Allegro), La extraña sensación de ir igual de lento en la subida que en la bajada se vuelca en triste realidad cuando veo decenas de gente que me pasan ilusionados sabiendo que en 3 kilómetros alcanzarán su destino. Mi mente nada de crawl en un cuerpo que hace rato no es mío y se encuentra en una alberca de sudor imbuido, me desespero de verme en cámara lenta pero por lo menos ya no hay dolor.
Imaginando que si fuera dando maromas llegaría más rápido y faltando 200 metros para la meta, veo parada a Laura que como leal compañera por segunda vez consecutiva en una competencia me esta esperando para cruzar la meta juntos.
Lloro de orgullo al verla, porque a la fecha ha sabido combinar el sabor y gallardía de la competencia con la lealtad de una pareja que disfruta por medio del ejercicio una vida plena. El equipo de dos cruza la meta con 35 minutos más que el año pasado, pero con la satisfacción plena de seguirnos preparando para llegar a lo más alto.
4º Movimiento Finale (Allegro Molto-Poco andante-Presto) ¡que mejor manera de describir lo que es la carrera León- Comanja 21 k.! Si usted no ha tenido la oportunidad de participar en esta sinfonía “Heroica” el año que entra no se la pierda, como dicen las nuevas generaciones es la “neta del planeta”.
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