HOME

QUIENES SOMOS

DIARIO DE ENTRENAMIENTO

ARCHIVOS EVEREST 2010

ARCHIVOS EVEREST 2009

ARCHIVOS MANASLU 2008

BIBLIOTECA DE LAURA

BIBLIOTECA DE YURI

BIODATA LAURA

BIODATA YURI

GALERIA VIP

VIDEOS

CONTACTO

"GENERACCION 14"

MAS ALLA DE LA CUMBRE

“POR MI CULPA…”

 

Autor; Laura González del Castillo Aranda.

 

“por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”

 

El montañismo es una forma de vida compleja y única, mezcla ingredientes  como los de una exuberante ensalada; deporte, arte, filosofía que se  adereza con  el  misticismo de la imponente naturaleza.

Las ganas de escalar montañas  dependen de un flujo y reflujo de energía e inspiración inmensas, que no siguen una serie de reglas precisas, aparecen y crean una sensación de urgencia, un torrente de vida que nos encausa a materializar los sueños y hacer que estos ocurran dejando de lado los demonios internos del miedo y la culpa.

Del miedo ya he escrito en pasadas ocasiones  así que pasaré a esa palabra que con su hosca entonación nos hace bajar la mirada al suelo y pedir perdón por algo que muchas veces ni  sabemos.

Cuando las cosas se ponen muy mal en cualquier sentido y mi entrenador esta de un humor que sería mejor no haberlo conocido;  con una pregunta hago que mejore sustancialmente el ambiente;

¿Yuri, cuéntame  de tú compañera  a la que apodaban “la culpa”?

Predecible cuál niño, sonríe, expele una serie de vulgaridades y se carcajea esperando que yo haga lo mismo; me río,  no porque disfrute la anécdota,  sino porque he aprendido a solidarizarme con el torcido sentido del humor que en general tienen los hombres y que ayuda enormemente a estabilizar una relación sentimental en donde el hombre sabe que además de ser su compañera puede ser ocasionalmente “su amigo”.

Sirva esta anécdota para iniciar nuestro tema, la culpa “nadie se la quiere echar” pero en gran parte de nuestra vida la sentimos como obligada solidaria y nos da la excusa suficiente para no arriesgarnos a escalar la montaña de nuestra vida.

 ¿Y tus hijos que dicen de todo esto?

Esta es una de las preguntas más frecuentes que recibo cuando la gente se entera que  pronto estaré escalando la sexta montaña más alta del mundo.

Siempre he pensado que las preguntas son sinceras y sin mala intención,  pero que el sentimiento de culpa esta tan enraizado en nuestra sociedad occidental que nos da por disfrazar la culpa de responsabilidad aun cuando no lo es.

La clave aquí es preguntar a tu ser interno en donde encontrar la respuesta personal  que te pueda dar una perspectiva de tu realidad.

No importa la edad que tengas, somos seres en crecimiento, el desarrollo no va de la mano con la edad y siempre hay un espacio para mejorar en este sentido y aquí estamos de acuerdo que la mayor parte de las veces en la vida aprendemos por ensayo-error y lo más importante de este arduo aprendizaje es no repetir los errores;  sentirnos culpables no arroja ningún beneficio.

Yo no elegí que mi madre muriera cuando niña, tampoco elegí que se muriera mi marido,  ni que yo sea el soporte económico vital de mis hijos;  nadie tiene la culpa de las circunstancias que han polarizado en ocasiones mi vida, pero si tengo la necesidad y capacidad de elegir como educar a mis hijos: con un ejemplo de vida en base a responsabilidad y lucha compartida entre ellos y yo.

Nuestra primera responsabilidad como personas es nuestro bienestar, nadie puede dar lo que no tiene, si no nos sentimos felices con nosotros mismos no tendrás la capacidad de demostrar con el ejemplo como es una vida plena, sin culpa, ni miedo de las opiniones externas.

Si dejas que esas opiniones  creen en ti un sentimiento de culpa,  de la misma manera estarás situado en la peor parada de autobús que puede existir, esperando que alguien llegue ayudarte y sacarte de tus problemas.

En ese momento perdiste tu capacidad creadora y de aventura y te conviertes en  una victima más del sistema,  que al final de cuentas no va a estar disponible para asistirte.

Es indispensable conservar nuestra identidad e individualidad y evitar que la culpa sea la excusa perfecta esperando que los demás nos otorguen una vida plena.

La semana que entra seguiré comentando las otras caras de la culpa,  que como dice Yuri “ nadie se la quiere echar” pero cargamos con ella.


Derechos reservados Yuri Contreras Cedi 2007-2010®
WEBMASTER;
yuri@yuricontreras.com