PROFESIONALISMO EN EL DEPORTE
Autor: Dr. Yuri Contreras Cedi
En nuestro diario acontecer circulan cuentos del bien y del mal, aunque siempre aderezados con ese carácter tan nuestro como pueden ser la piratería, exageración y engaño.
La historia que les comentaré a continuación es por naturaleza hermosa, la he oído en una mesa de restaurante, sobre la bicicleta, en el vapor, en supermercados y aunque tiene muchas variaciones generalmente reza así:
“Mi padre me dijo…hijo no importa lo que seas, bolero, ingeniero, médico, arquitecto, pero lo que hagas… hazlo bien”
A esta leyenda urbana que con tanto gusto cuenta la gente le he encontrado tres características:
1. El bolero, es un clásico; los que me la han contado nunca dejan de citar tan lustrosa actividad y cuando se refieren a ella ponen cara de falsa humildad.
2. En las innumerables veces que he oído la historia, en ninguna ocasión dentro de las actividades se menciona “político”.
Y la tercera característica y mas importante; la mayoría de la gente que me la ha contado, no hace bien a lo que se dedica “su particular historia”; el deporte.
A mediados del siglo pasado se inicio el “profesionalismo” del deporte indicando con esto que eran personas que recibían un sueldo por la realización de una actividad física determinada. Este concepto, aunque añejo sigue teniendo vigencia; sin embargo, desde la década de los años ochenta (siglo pasado) inició una corriente de educación y actitud con relación al trabajo; la calidad total.
Los japoneses implementaron una normativa de hacer bien las cosas desde la primera vez para evitar pérdida de recursos y tiempo. Entonces el término profesionalismo se empezó a utilizar como un sinónimo de refrescante agua de conocimiento aplicado a las diferentes actividades del ser humano, incluyendo el deporte.
Es aquí donde la exquisitez de la tradición oral mexicana debería tener su fruto con “Mi papá me dijo…”. Si así fuera, nuestra sociedad tendría un delicioso sabor a éxito, ya que las cosas se harían bien desde la primera vez y nos ahorraríamos ese catalogo infinito de excusas que nos llevan a “explicar” porqué el muro o el hueso quedo “chueco” después de una construcción u operación. No habría que pagar dos veces por un trabajo ya realizado o iniciar el descenso al infierno de Dante en busca de una garantía.
Siendo así, los recovecos del “profesionalismo” estaban saturados por un solo hecho: “Falta de conocimiento”. La ignorancia junto con el miedo (este último es el hijo favorito de la primera) son los factores principales para vivir una vida miserable para muchos y la oportunidad para hacerse ricos de otros.
Así que el profesionalismo del deporte hoy en día esta al alcance de quien tenga el interés de buscar las mejores opciones para sus deseos de actividad física. El encontrar una forma correcta de hacer ejercicio no debería ser el principal problema de una persona que quiera adentrarse en este intenso estilo de vida, pero para fines prácticos sigue siendo un enigma. Así que trataré de clarificar el acercamiento con el deporte para que pueda tener un mapa que lo guié por el camino del ejercicio.
- ¿Qué quiero?
La falla en esta sencilla y obvia pregunta es la causa de la mayoría de los fracasos en el ámbito deportivo y la vida.
Pondré un ejemplo tan claro como actual, mi única estudiante; Laura, lleva entrenando desde hace 4 años para poder intentar subir una montaña en el Himalaya. Desde un inicio se programó para que lo que hiciéramos; ciclismo, remo, carrera pedestre, estuviera encaminado a subir montañas, pero no objetó que cada una de estas disciplinas se practicara con conocimiento (profesionalismo) de tal manera que en su momento se lograron alcanzar logros iguales o mejores que las personas que se dedican a estos deportes como objetivo completo.
Si usted no tiene perfectamente identificado que busca en el deporte o en la vida esta en riesgo de transitar por años en la basta llanura de la mediocridad.
2. Programa Perfecto.
Si un programa de acondicionamiento físico sugiere que lo llevará a un mejor rendimiento por seguirlo al pie de la letra, ese entrenamiento es una mentira.
La clave para incrementar su capacidad física no es simplemente hacer un programa de ejercicio, es el entender que cada persona va respondiendo y adaptándose a ese programa y hay que modificarlo acorde a las reacciones del organismo y requerimientos del mismo.
Para superar este primer obstáculo hay que encontrar un entrenador altamente capacitado en la actividad que quiera participar y que pueda introducir esas actividades acorde a sus necesidades de ejercicio actuales, pudiéndolo conducir entre el bravo mar de la lesión, la aburrición y el desencanto que produce el dolor secundario a una actividad física.
Esto que es una verdad de Perogrullo tiene su secreto en lo siguiente: La aceptación de una responsabilidad de usted como futuro atleta, en donde se compromete a estudiar las bases del ejercicio que quiera practicar, para poder entender las reacciones de su cuerpo y explicar sus necesidades al entrenador.
El deportista actual no es un ejecutor de órdenes, es un estudiante que investiga y se actualiza en la actividad física que desarrolla con pasión y humildad.
3. No hay atajos.
El entrenamiento que inició Laura González del Castillo hace cuatro años, lo empezó junto con otras 16 personas. En su momento quise reunir un grupo de deportistas que pudieran destacar deportivamente. Estoy convencido, porque lo veo a diario, que existen muchas mujeres y hombres con una gran capacidad deportiva en nuestra ciudad y físicamente podrían alcanzar niveles muy altos, el problema es la plaga que cubre a nuestra sociedad: EL PARECER, ANTES QUE SER.
En el pequeño grupo al que yo entrenaba en remo bajo techo, en menos de dos meses una mujer empezó a faltar a las clases porque ya quería ser profesora. En una prueba de maratón de remo fue la única que no terminó, pero ya se había certificado como maestra. El parecer antes que el ser. Cuatro años después, esta deportista sigue dando clases y Laura esta a punto de hacer historia en el deporte local.
Hay quien siembra, riega y trabaja duro por la cosecha, otros van y compran flores de plástico, esa es la razón de los pobres resultados. Nada substituye un programa de ejercicio intenso a largo plazo, se requiere tiempo para desarrollar la calidad y resistencia, para tener un óptimo desarrollo en una actividad deportiva especializada.
Simplemente no hay atajos.
4. Profesionalismo.
Aunque usted sea únicamente un aficionado, puede realizarse desarrollando sus capacidades atléticas en todo su potencial. La gran mayoría de las personas que practican un deporte o juegan, no viven de él, podríamos decir tácitamente que no son profesionales, pero eso no implica que aunque lo practiquen solamente los fines de semana les impida hacerlo con conocimiento y desarrollen en el tiempo que lo ejecuten su mayor potencial.
Este es a fin de cuentas el razonamiento principal del cuento de “Mi papá me dijo…”
Si usted es músico y toca un instrumento, si es casado y quiere hacer feliz a su esposa, cuidar su jardín, no hay mayor satisfacción que hacer todo bien “profesionalmente” y eso está al alcance de su mano en tiempo modernos, lo único que requiere es moverse de la tibia comodidad de una vida timorata y salir en busca del conocimiento y el esfuerzo.
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