Por Yuri Contreras Cedi La ley de Murphy de nueva cuenta nos alcanzó en nuestra última presentación, ¿Qué podía fallar si ya todo estaba listo con antelación? Lo único, poder copiar la presentación en la tarjeta SD. No hay nada que una camioneta no pueda solucionar, así llegamos con DVD y disco duro en ristre para nuestra conferencia motivacional en la constructora VISE. Laura y Yo planeamos algo diferente, algo más que la muestra defotos increíbles y un congelado logro, ¿Qué será?, que mejor que un sistema de reglas y creenciasrecientemente aplicadas para subir como equipo al Monte Manaslu. Nos sentimos alegres de compartir nuestras lecciones de vida y liderazgo. El auditorio de la constructora es esplendido y cuenta con su propia Gayola. Asemeja en comodidad a los cines modernos, de hecho le dije a Laura unos minutos antes de comenzar; “o hacemos esta sesión amena o en esas butacas empiezan a mirar para adentro”. Nos esforzamos en hacer saber nuestras estrategias y como aplicarlas en las tormentas de la vida cotidiana. Subyugando la alegría y confianza hasta niveles que congelan no solo el bolsillo sinola confianza en el mañana. En un momento tanto Laura como Yo creíamos que estábamos redescubriendo el hilo negro del ánimo y la esperanza. Basados en un sistema de valores y vida iniciando con la precisión de un objetivo definido y a partir de ese sueñocontinuar en busca del conocimiento, el diario ejercicio dela voluntad y el valor para afrontar con creatividad los nuevos e inesperados retos. Suena tan bonito como las fotografías que mostramos, creíamos fielmente que estábamos aportando algo “nuevo” en tan “nuevo” escenario. Cuando el éxito esta alcanzado los “finales” siempre suelen ser emotivos y como que no quiere la cosa darle una amplia rascadita a la comezón del ego que a veces hace tanto daño, ¡no la comezón, sino rascarse tanto! Todo parecía que terminaría como lo habíamos planeado, hasta que se volteó la tortilladejándonos a ambos callados y asombradosante una lección que empezamos a recibir en un guión no programado. Todo empezó con el “déjenme enseñarles algo” del Director General de la constructora, mi incredulidad ante ver algo nuevo esta generada por mi propia edad, en donde la capacidad de asombro se torna cada ves mas lejana, aunado a la falta prolongada de comida, conocida en el medio como “no desayunamos” que con el final de la platica ya se veía en pronto solventada. Con esos factores empezamos la pequeña “Gira” por el centro comunitario recién terminado de la constructora VISE donde se encuentra enclavado el auditorio antes mencionado. Una pequeña guardería para cuidar a los hijos de las madres que acuden a los talleres a diario, de ahí se nos fueron los minutos y perdí el hambre ante la extraña sensación de haber ido a enseñar algo y con cada salón que veíamos estar recibiendo una lección de compromiso social solventado. Esto en el coloquial lenguaje de secundaria se resume con un simple: MOCOS GUEY. Taller de cocina, taller de computación,taller de corte y confección, sala de conferencias, aula de conferencias, consultorio médico, todo lo anterior con una construcción impecable y con la más reciente tecnología. El pensamiento seria muy sencillo, que se puede esperar para los ejecutivos de una gran empresa….mm... con la aclaración, todo esto es para los empleados y las esposas de las personas que trabajan en la constructora….otra vez M.G. Las paredes del edificio están tapizadas de frases que tienen como palabras en común; Sueños, Éxito, México, Felicidad, Esfuerzo y familia entre algunas que me acuerdo. Sin lugar a duda Laura y Yo estábamos recibiendo una inesperada lección de acción de una empresa SOCIALMENTE RESPONSABLE. Este termino tan publicitado a últimas fechas en el argot empresarial y que veces ha funcionado como un truco publicitario más que una labor de responsabilidad social, como lo han hecho recientemente marcas como GAP, Krispy Kreme y Starbucks en la reciente elección presidencial estadounidense, ofreciendo según el caso una playera con espacio en blanco para votar, una dona en forma de estrella y un vaso de café gigante para los que habían votado como estrategias sociales en busca de ganar un respaldo de la marca por la sociedad. En nuestro país estamos aún en este aspecto más estancados, algunas empresas se publicitan socialmente responsables porque apoyan algún proyecto filantrópico con dinero, otras aprovechan este término por hacer procesos que en nuestros tiempos deberían exigir no como un reconocimiento sino una necesidad, reciclar la basura o tener cuidado con cumplir con los mínimos lineamientos de las autoridades o como diría un conocido ricachónbueno para la presunción y el juego del Status; “ Dejé los rotarios porque querían que fuera a convivir con los jodidos, ¿para qué? , tú dime cuanta lana es de la maldita silla de ruedas,te la doy, es más te doy para dos y no me quites mi tiempo de golf…”. R.S.E., Responsabilidad social empresarial…habría que ver quién se avienta el tirito de presumir que esta TRABAJANDO por regresar a sus empleados algo más que dinero y buenos deseos. Y el punto más inquietante y que fue el que me quito el hambre es que esto no necesariamente depende de dinero, sino de tiempo y esfuerzo del dueño del negocio que tampoco depende de si es pequeño o un corporativo inmenso. El sábado fuimos a enseñar y salimos aprendiendo que tenemos una responsabilidad social más grande de lo que imaginamos, así como al alcance de nuestra mano, pero que requiere de tiempo y esfuerzo. Después de ver la labor que VISE ha hecho durante años el tema de discusión para nosotros es que clase de patrocinadores queremos para nuestra venidera expedición al Everest. La constructora VISE refrendó su apoyo para el próximo año y después de ver su trabajo es fácil explicar que siempre quieren estar en lo más alto. En días previos BERRENDO nos dió el espaldarazo con la salvedad de que cuidemos la integridad personal antes que un no regreso, una empresa de la misma edad que VISE (más de 40 años) constituida en base al respeto y trabajo, no podemos defraudarlos. KARTMAX, telefónicamente nos refrendó su apoyo y esta muy interesada en que pronto acudamos a mostrar nuestro reciente logro porque entre sus trabajadores tiene a un empleado con capacidades diferentes que quieren apoyar para la Olimpiada de Londres y ahora están en la búsqueda de una silla de ruedas de carbono para su mejor rendimiento. Esto habla de la filosofía de vida de su dueño. Si estás son las empresas que actualmente nos están apoyando para llevar el nombre de León a lo más alto del mundo no nos queda más que cuidar el ingreso de los siguientes patrocinadores dejando a un lado la conveniencia económica y el corto plazo. Sin lugar a dudas seguirán sin poder patrocinar nuestros ascensos productores de alcohol, cigarreras y productos que vayan contra la salud del ser humano. Y añadiremos por el compromiso moral que hemos adquirido gustosamente con nuestra sociedad, empresas que no tengan una responsabilidad social manifiesta. Todos debemos tener el valor de comprometernos a dar tiempo y trabajo en busca de un bienestar social que vaya mas allá de la palabrería y la conveniencia. Tenemos la necesidad, la voluntad, te invitamos amig@ a que tengas una estrategia en tu entorno para poder llevar a cabo el cambio, la suma de voluntades nos hará una sociedad mas justa y lo mejor; te dará la oportunidad de disfrutar una vida plena.