TOCANDO EL CIELO 24 May, 09 - 10:13
TOCANDO EL CIELO...
Por fin llegó el día...ese por el que tantas veces había soñado, ese con el que me dormía pensando, ese que en los entrenamientos hacía que no parara.
La recuperación entre haber llegado al Campo IV y salir hacia la cumbre era apenas de 7 horas (si es que a esa altura se puede pensar que se descansa) y tendríamos que hacerlo 5 personas en una tienda en la que apenas podíamos movernos. Tratamos de comer un poco (queso, galletas con paté, chocolates y bebimos gatorade), para después cerrar los ojos y esperar a que dieran las 8:00 para empezar a vestirnos: ponernos calentadores eléctricos en los pies, las botas, underwear, traje de pluma, arnés, guantes delgados y gruesos, balaclava, gorro, hand warmers, lámpara frontal, crampones, mochila....en fin, ya para cuando logramos acabar, nuestra respiración estaba como si hubiéramos terminado de entrenar.
Muy puntualmente Yuri y yo estábamos fuera de la tienda con todo nuestro equipo a cuestas y con la adrenalina al 100% listos para comenzar.
Eran las 9:30 de la noche y en la obscuridad de la montaña reinaba un ambiente muy especial; empezamos a caminar Yuri, Padawa, Lacpa y yo. Mi primer sorpresa fué la hilera de luces que se extendía más o menos a lo largo de 200 metros por la ruta (los muy desgraciados salieron a las 7:30 u 8:00 de la noche). No es que quisiéramos llegar primero, lo que esto significaba sería un buen atascón.
Y así fué, porque rápidamente nos encontramos detrás de una línea de 80 personas que un paso muy diferente al nuestro llevaban. Rápidamente y como buen mexicano aperrado, Yuri comenzó a rebasar junto con Padawa. En la profundidad de la noche se perdió y por más que trataba de encontrarlo a lo lejos, lo único que se veía eran las luces de las lámparas frontales.
En esta cuestión de los rebases en la montaña, no es así como que caminas más rápido y ya. En esta parte que les comento, es una subida bastante empinada y todos los escaladores van asegurándose a una cuerda, por lo que para pasar al de adelante necesitas soltarte y confiar en que no resbalarás.
Debido a lo anterior y a que yo llevaba un paso más lento que Yuri, solo una vez pude rebasar a unas 6 personas y tuvimos Lacpa y yo que irnos al paso lento de esta gran hilera. En algunas ocasiones traté de rebasar y Lacpa solo me decía: ¨No Laura, too dangerous¨
Seguimos avanzando poco a poco, cuando de pronto distinguí el grito de Yuri, quien junto con Padawa estuvo durante una hora parado esperandonos en el Balcón. Afortunadamente, casi toda la gente hacía parada ahí para descansar, así que aprovechamos esta oportunidad para adelantarnos al grueso del pelotón. En ese momento, los sherpas decidieron aumentarme el flujo de oxígeno y de esa manera pude seguir un poco más el paso de Yuri.
Definitivamente, para cada quien la montaña tiene un significado especial. Para mí, fué una sorpresa enorme todo lo que viví esa noche. En otras ocasiones ya habíamos empezado a escalar en la madrugada, pero esta vez era diferente, ya que en medio de la obscuridad yo volteaba hacia arriba tratando de seguir las luces frontales y ver por donde era la ruta. Varias veces ví alguna un poco más arriba y de pronto me daba cuenta que no era una luz frontal, sino una estrella. Era una verdadera belleza estar enmedio de la noche y ver las estrellas tan cerca...llegué a sentir que podría tocarlas.
Mañana continuaré contándoles porque ya vamos a cenar... LAU
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