HOME

QUIENES SOMOS

DIARIO DE ENTRENAMIENTO

ARCHIVOS EVEREST 2010

ARCHIVOS EVEREST 2009

ARCHIVOS MANASLU 2008

BIBLIOTECA DE LAURA

BIBLIOTECA DE YURI

BIODATA LAURA

BIODATA YURI

GALERIA VIP

VIDEOS

CONTACTO

"GENERACCION 14"

MAS ALLA DE LA CUMBRE

VEINTE AÑOS DESPUES


“Para que algo permanezca en la memoria se le graba a fuego; sólo lo que no cesa de doler permanece en la memoria”

Nietzsche


         
  
La capilla del Jassá mostraba señoras adultas que veinte años antes habíamos recorrido los pasillos  juntas;   en medio de una alegre homilía el Padre se congratulaba al ver nuevamente a nuestra generación reunida e invitó a comentar experiencias vividas, desde su lugar dos ex compañeras se pararon y sin miramientos una de ella dispara; “Los peores años de mi vida y los de mi amiga fueron los de secundaria,  fuimos blanco de cuanta burla se les ocurría, en el transcurso de este tiempo no saben de que manera sus estupideces afectaron mi vida, cuando tengo pesadillas sueño con ustedes”.

El asombro del padre no era menor que el nuestro cuando comenzaron los personales señalamientos,  vinieron a la mente los apodos que inundaron de rencor su adolescencia y quedó en claro que unas más,  otras menos,  pero  éramos unas viejas desgraciadas.

“Ahh,  pero que bonita generación” hubiera dicho Pompín Iglesias.  El padre terminó lo más rápido posible la misa, nos tomamos la foto del recuerdo con ácidas sonrisas, ellas se fueron a su casa y el resto al festejo en donde el “platillo” principal de la comidilla era encontrar quien se había burlado más de las dos chicas.

7,300 días con sus noches vivieron estás ex compañeras  recordando pequeños detalles ocurridos en la infancia y largamente olvidados por el resto de nosotras,  pero que ejercieron un efecto controlador y denigrante sobre ellas;  no es un ejemplo de miedo, cuánto tiempo de sufrimiento se infligieron,  mientras las “culpables” se casaban,  tenían hijos y eran muy felices.

Esta es una de las facetas de este sentimiento (culpa) que nuestro ego emplea para condicionarnos y conforme pasa el tiempo va creciendo,   toma cierto grado de autonomía y empieza a desgraciarnos la vida.

Un ejemplo explícito de lo que pudiera ser la frase del inicio de este artículo.  Lo más valioso para mí de este provocador filosofo alemán que dentro de su holgura y locura se atrevió a concebir “ Got its tot”  es su propuesta sobre  la necesidad del olvido ante eventos negativos,  como una fuerza que tenemos que crear, capacitar y ejercer para conservar una salud mental vigorosa.

 Los múltiples planteamientos filosóficos  que pueden suceder de tal concepción  no tendrán espejo en este espacio, donde quiero que te mires sin parpadear, sin maquillaje ni cepillo a la mano  y encuentres la cantidad de culpas que tú mismo has creado y llevas cargando.

Como es costumbre,  en nuestro mundo tendemos a polarizarnos, negro o blanco,  en este caso víctima y verdugo.  Lo interesante es que cuando entras a este doloroso juego pocas veces te reconoces como el ejecutor e inicias el rencor del ejecutado, pensando  que seguramente el culpable está viviendo un verdadero calvario.

Que importante y grandioso es el momento en que “liberamos” al otro de su culpa, cuando nos damos la oportunidad de vivir sin fantasmas que aprisionan y enmarañan el alma.

Vivir sin culpas y sin culpar a otros requiere a mi forma de ver,  tres pasos a seguir:

1.      Sigue tu sistema de creencias firmemente, alineando tus pensamientos con tus acciones;  si tienes un código personal de vida y sabes que es lo que quieres,   se forja una mágica cobija para protegerte de los “terroristas morales” aquellos que consciente o inconscientemente quieren hacerte sentir culpable porque  ellos envidian lo que haces.

2.      Perdonar, es el único instrumento para reconocer el pasado y dejarlo ir. Lo hermoso de este punto es que al que tienes que perdonar es a ti mismo,  ya que la gente que te lastimó muy probablemente no tenga ni idea de que así lo hizo y por consiguiente no se siente culpable.

3.      Mantén tu mente en movimiento;  cuando éramos niños nuestra mente nunca se detenía, estábamos abiertos a nuevas experiencias porque el mundo alrededor nuestro nos emocionaba. Cuando algo te frustre o moleste busca alguna forma ingeniosa o creativa de luchar por lo que deseas,  nunca te sientes a flagelarte ó victimizarte.

Agradezco varios correos que recibí,  pero el mejor de ellos fue la que me escribió textualmente:

“no manchen!  eso que, a ver mejor ponganse a hacer algo de provecho, esto no ayuda en lo mas mínimo a la delicuencia en la ciudad”

A partir  de este correo Yuri esta obsesionado con que me vista de Batichica o por lo menos de Gatubela (les digo que esta bien torcido), así que la próxima semana hablaré de policías y ladrones.


Derechos reservados Yuri Contreras Cedi 2007-2010®
WEBMASTER;
yuri@yuricontreras.com