Y SEGUIMOS SONANDO…
Ya en articulos pasados, Yuri les conto acerca de como nos encontramos fisicamente, bueno afortunadamente y a una altura “normal” cada dia estamos mejor. Yo le llamaria a esto, heridas de guerra, y vaya que los dos hemos tenido algunas (Yuri menos que yo), pero lo interesante de este asunto, es que cada una de estas “heridas”, representan un recuerdo muy bueno de todo lo que ha pasado recientemente.
Ayer exactamente cumplimos una semana de haber llegado a la cumbre y lo maravilloso de esto, es que el recuerdo permanecera para siempre en nuestros corazones, las consecuencias fisicas iran desapareciendo poco a poco y la mente se encuentra ya fraguando nuestro siguiente reto.
Esta manera de darle continuidad a la vida la aprendi desde que subi por primera vez una montana (el pico de Orizaba): mientras planeabamos y entrenabamos para ese reto, solo pensabamos en ello, nunca mas adelante; la clave esta en concentrarse unicamente en alcanzar el objetivo inmediato. Pero una vez que alcanzamos la cumbre, comenzamos a bajar y cuando el terreno era mas o menos seguro, entonces pudimos empezar a sonar con algo nuevo, pudimos empezar a planear lo que nos gustaria hacer.
Estoy segura que la vida funciona asi, no podemos estacionarnos en algo por muy placentero que pueda ser. Asi mismo creo que del otro lado de la moneda, es exactamente lo mismo; cuando las cosas no son agradables, abur… pasa a otro asunto de volada.
Un ejemplo perfecto de todo lo anterior, es precisamente Yuri; hace 13 anos subio por primera vez el Everest en 1996, al siguiente ano lo volvio a subir por una ruta diferente, tuvo fama y honores porque logro un record latinoamericano, subio despues algunos otros ochomiles y sin embargo, tantos anos despues toma la decision de volver a hacerlo.
Desde que lo conozco hace 5 anos, siempre esta planteandose un nuevo reto. Ahora despues de tantos anos de no estar en el Himalaya decide volver a empezar, porque para esto no hay inmunidad, porque al igual que yo tuvo que entrenar y tuvo que luchar por estar aqui. Porque la montana igual cobra al experimentado como al que inicia. Porque los mismos recorridos tuvo que hacer el, porque paso por la misma fatiga, hambre y el no poder dormir como yo, para pisar de nueva cuenta su cumbre.
El ha mencionado varias veces que regreso a esta montana por compartirla conmigo. Yo le agradezco enormemente el que quiera ensenarme todo lo que el ya ha pasado, pero sin lugar a dudas existe algo mas en su interior que lo lleva a no quedarse comodamente en la gloria de triunfos pasados, existe algo que lo lleva a seguir “moviendose”, a continuar sonando y lo unico que yo misma encuentro como respuesta en LA PASION POR VIVIR.
Es esa pasion la que hace que te levantes mas temprano, es esa pasion la que no te permite vivir arropado por lo que has hecho, sino buscando siempre horizontes nuevos, es esa misma pasion la que te hace tomar las riendas de tu vida y decidir hacia donde vas.
Asi que hoy estamos aqui en Katmandu, con la esperanza de que quizas hoy en la noche podamos salir en el vuelo hacia Hong Kong (estamos en lista de espera), con la ilusion de estar nuevamente en nuestro querido Leon, terminando de recuperarnos, descansando, felices por nuestro logro y lo mas importante sonando de nuevo, ilusionandonos con un reto mas, con nuestros corazones llenos de esperanza.
LAU.
|